Saltar al contenido
Blog

Proceso comercial

Embudo de ventas B2B: etapas, criterios de avance y ejemplo

Qué es un embudo de ventas (o funnel) B2B, sus etapas con criterios de avance y un ejemplo con números para encontrar la etapa donde se pierde la venta.

Enrique Ruiz Sandoval Castro · 6 min de lectura

Dos personas ordenan notas adhesivas de colores en una pared de cristal durante una sesión de trabajo en la oficina

Un embudo de ventas, o funnel de ventas, es el conteo de cuántos prospectos pasan de una etapa a la siguiente hasta volverse clientes. En B2B suele tener seis etapas: prospecto, primera reunión, oportunidad calificada, propuesta, negociación y cierre. Sirve para encontrar la etapa donde se pierde la venta, y para eso cada etapa necesita un criterio de avance que se pueda comprobar.

Un embudo sin criterios se llena de opiniones. El vendedor dice que una oportunidad «va muy bien» y nadie lo puede comprobar, porque la etapa no dice qué tiene que haber pasado. En nuestra consultoría lo resolvemos escribiendo etapas con criterios de avance y de salida: un pipeline que refleje la realidad, no el optimismo.

Las etapas de un embudo de ventas B2B y su criterio de avance

Un embudo B2B suele tener seis etapas. Lo que las hace útiles no es el nombre, sino el criterio: un hecho comprobable, no la sensación del vendedor.

Etapa Pasa a la siguiente cuando…
Prospecto Encaja con tu perfil de cliente ideal y tienes el nombre de quien decide
Primera reunión La reunión se hizo y el cliente reconoció un problema
Oportunidad calificada El problema tiene cifra, sabes quién decide y hay una fecha
Propuesta La presentaste en vivo ante quien decide
Negociación El cliente pidió cambios concretos o el contrato
Cierre Hay firma u orden de compra, o un no claro

Una oportunidad sin siguiente paso con fecha no avanza, aunque la reunión haya salido bien. Y el «no claro» también cuenta: sacar del embudo lo que no va a cerrar es la forma más barata de mejorar tu pronóstico. Cómo llenar la primera etapa sin desperdiciar esfuerzo está en prospección de clientes B2B, y qué hacer cuando las propuestas se atoran, en manejo de objeciones en ventas.

Embudo de ventas y proceso de ventas no son lo mismo

El proceso de ventas diseña los pasos: qué se hace en cada etapa, con qué guion y con qué documento. El embudo mide cuántas oportunidades pasan de un paso al siguiente. Uno sin el otro no funciona. Un proceso sin embudo no sabe dónde falla; un embudo sin proceso mide algo que nadie hace igual dos veces.

Ejemplo de embudo de ventas: dónde se pierde la venta

Pongamos una distribuidora de insumos industriales en Querétaro con estos números en un trimestre:

Etapa Oportunidades Pasan a la siguiente
Prospectos 200 30%
Primeras reuniones 60 25%
Oportunidades calificadas 15 67%
Propuestas 10 50%
Clientes nuevos 5

Sin contar la primera etapa, que siempre es la más ancha, la que más pierde es la de primera reunión a oportunidad: de cada cuatro reuniones, tres no terminan en un problema con cifra y un decisor. Con esos números hay dos caminos:

  • Duplicar los prospectos. Con 400 y las mismas tasas llegan 10 clientes, pero con el doble de trabajo de prospección.
  • Subir la etapa floja del 25% al 40% con mejores reuniones de diagnóstico. Con los mismos 200 prospectos: 60 reuniones, 24 oportunidades, 16 propuestas y 8 clientes.

El segundo camino sube un 60% los clientes sin buscar a nadie más. Es la cubeta con hoyos: antes de llenarla, tapa el hoyo. La reunión de diagnóstico se trabaja con el método 70/30 de la venta consultiva.

Marketing y ventas: un solo motor, un solo dueño

«Cinco proveedores que no se hablan entre sí. Nadie es dueño del resultado. A eso le llaman estrategia de crecimiento; nosotros le llamamos actividad cara.» Así describo el embudo partido de muchas pymes: los anuncios con una agencia, la página con otra, las redes con alguien más, el CRM por su lado y ventas cerrando como puede.

El embudo funciona cuando marketing y ventas lo comparten: el mismo perfil de cliente ideal, la misma definición de qué es un lead calificado y un tablero con las tasas de todas las etapas, del primer contacto a la firma. Por eso en RUZC trabajamos el marketing B2B y la generación de demanda conectados al proceso comercial, no como un servicio aparte.

El CRM como proceso: qué registrar en cada etapa

Un CRM no arregla un embudo: lo hace visible. Si las etapas no tienen criterio, el CRM se llena de oportunidades que nadie sabe en qué están, y el pronóstico se vuelve una suma de buenos deseos. Antes de elegir software, define qué se registra en cada oportunidad:

  • la etapa, con su criterio de avance cumplido;
  • de qué canal vino;
  • el problema confirmado y su cifra;
  • quién decide;
  • el siguiente paso, con fecha;
  • y, si se perdió, por qué.

Con eso, el tablero de conversión sale solo: cuántas oportunidades hay en cada etapa, cuántas pasan y cuánto tardan. Es una de las piezas que instalamos en la consultoría comercial para pymes B2B, con un responsable por etapa.

Tipos de embudo: AIDA, marketing y ventas

No todos los embudos miden lo mismo:

  • AIDA (atención, interés, deseo y acción) es el embudo del mensaje: sirve para escribir un anuncio o una página, no para dirigir un equipo.
  • El embudo de marketing mide visitas, leads y leads calificados.
  • El embudo de ventas B2B mide conversaciones y decisiones: reuniones, oportunidades, propuestas y cierres.

Los tres se encadenan. Donde termina el de marketing empieza el de ventas, y ese traspaso es lo primero que hay que revisar cuando nadie es dueño del conjunto.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas etapas debe tener un embudo de ventas B2B?

Las que tu equipo pueda medir con un criterio claro. A la mayoría de las pymes B2B les bastan cinco o seis; con más, las etapas se vuelven trámites y nadie las actualiza.

¿Qué diferencia hay entre el embudo de ventas y el pipeline?

El pipeline es la lista de oportunidades abiertas, cada una con su etapa, su valor y su siguiente paso. El embudo es la foto de cuántas pasan de una etapa a otra. El pipeline se gestiona cada semana, oportunidad por oportunidad; el embudo se lee cada mes para decidir qué etapa arreglar.

¿Cada cuánto se revisa el embudo?

Las oportunidades, cada semana, en la junta de pipeline. Las tasas por etapa, cada mes: con menos datos, un par de ventas grandes mueven demasiado los porcentajes.

Para empezar no necesitas software nuevo: pon en una hoja las etapas de tu embudo y cuántas oportunidades pasaron por cada una el último trimestre. La etapa donde más se cae es tu siguiente proyecto. ¿Quieres revisarla con nosotros? Agenda un diagnóstico y buscamos juntos dónde se pierde tu venta.

¿Te resultó útil? Añade RUZC como fuente preferida y verás nuestras publicaciones más a menudo en tu Búsqueda de Google.

Añadir como fuente preferida en Google